Algunas reflexiones acerca del modelo inclusivo

Autor: Sandra B. Sarbia

E mail:  informes@at-lazos.com.ar

El actual paradigma de la Inclusión desplaza al de la Integración, planteando diferencias en la manera de pensar el origen de las problemáticas que se generan en los procesos de aprendizaje.

Apunta a considerar que las dificultades que una persona puede tener al momento de tomar los contenidos necesarios a un determinado nivel en su desarrollo podrían originarse en el entorno que no crea condiciones aptas para que existan igualdades de acceso a la inclusión de todas las personas.

Esto incluirá variar las condiciones de acceso para que se haga posible el aprendizaje. Así un niño podría tener dificultades de variada índole en una escuela y no en otra.

El paradigma de la Inclusión desplaza la mirada que localizaba un sujeto con necesidades educativas especiales (tal como lo consideraba el modelo de la integración, siguiendo el modelo médico y con el riesgo de etiquetarlo) hacia el entorno que porta las posibilidades de inclusión o de exclusión de los sujetos.

Considera que el contexto familiar, social, cultural, económico, etc. en que una persona se desarrolla crea las condiciones que posibilitarán o perturbarán los procesos de aprendizaje que se intentan impartir. Teniendo en cuenta esto, apuntará a revertir esas condiciones.

Desde esta nueva perspectiva se tratará de “andamiar” más que de “compensar” el déficit, de generar las redes de apoyo que sean necesarias, de hacer partícipes a las familias, de aunar criterios de enseñanza entre la escuela común y la escuela especial, en función de que el niño pueda hacerse de los contenidos curriculares que sean necesarios para su desarrollo.

Desde esto, se basa en una currícula común con contenidos diversificados.

Los principales principios tendrán que ver con despertar sentimientos de cooperación y de solidaridad (desde esto, la cooperación entre los compañeros puede generar un mejoramiento de tales condiciones); promover el respeto por las diferencias entre las personas; valorar esas diferencias (situarlas en el terreno de las posibilidades más que del déficit); proponer una investigación reflexiva que ampare y aloje a toda la comunidad educativa y le otorgue las mismas posibilidades de acceso a la educación.

Ofrecerá a la comunidad educativa una estrategia pedagógica-didáctica para atender la diversidad: la adaptación curricular socio-constructiva (el anterior paradigma ofrecía como estrategia, la segregación)

Esta adaptación curricular socio-constructiva se basa en analizar el contexto que aloja al niño para intentar levantar las barreras que impiden el acceso a los contenidos ayudándolo a que pueda lograr dicho acceso. Para esto, se vale de haber generado redes de apoyo comunitarias y considerado una currícula única, abierta y flexible que permita hacer las modificaciones necesarias teniendo en cuenta las diferencias entre las comunidades educativas.

Algunas de las acciones que pueden aportar a la inclusión de la comunidad educativa y así dar lugar a que más personas puedan estar alcanzadas podrían ser:

  • facilitar la incorporación de nuevos profesionales a la estructura organizativa institucional;
  • mantener altas expectativas sobre los alumnos con diferentes tipos de necesidades educativas; 
  • llevar adelante acciones para aumentar la participación de las familias en las escuelas;
  • mejorar la formación teórica y humana para el plantel docente acerca del abordaje de nuestros sujetos;
  • apuntar a una toma de conciencia en los equipos de trabajo respecto de la tolerancia que implica el trabajo con las personas y sus dificultades;
  • pensar las agrupaciones de los niños teniendo en cuenta que la dinámica puede potenciar o entorpecer el trabajo en equipo;
  • proponer las modificaciones a los espacios que sean necesarias para apuntar a generar igualdad de condición de acceso a los mismos por parte de los alumnos (mobiliario y materiales de trabajo);
  • re definir los objetivos generales pertinentes a la comunidad educativa presente así como los objetivos y contenidos adaptados teniendo en cuenta las necesidades educativas de la escuela;
  • establecer criterios para el diseño de actividades generales y para actividades específicas considerando los alumnos con diferentes tipos de necesidades educativas así como otras inter e intra institucionales;
  • establecer estrategias de abordaje consensuadas entre los equipos docentes y los equipos profesionales que propicien la adquisición de los contenidos teniendo en cuenta la diversidad;
  • pensar en métodos, estrategias, técnicas que permitan el abordaje de las dificultades que se presenten;
  • respecto de las evaluaciones, si bien es preciso elaborar criterios  basados en los objetivos propuestos para el nivel, establecer, de ser necesario criterios específicos para los alumnos con necesidades educativas especiales.

Mucho por hacer y seguir pensando.

Enero de 2020